Desde pequeño siempre he tenido una pasión, algo que simplemente no puedo dejar y que he disfrutado toda mi vida: el dibujo.
Incluso desde temprana edad supe que hiciera lo que hiciera tenÃa que dibujar, no tenÃa una idea clara de qué carrera podÃa estudiar o escoger para alcanzar esto, yo sólo veÃa las caricaturas y leÃa mis historietas (ahora, cómics) y mi clásica expresión era —¡Wooow! ¡¿Quién hará todo este trabajo?! ¡Yo quiero hacer esto!—. De modo que seguà practicando durante toda mi infancia y adolescencia, más que nada en la escuela y de vez en cuando en clases particulares por periodos muy cortos, asÃ, mi mayor práctica fue a nivel personal.
No fue hasta que entré a ¡Ka-Boom! Estudio en 1994 cuando realmente quedé maravillado por su calidad, trayectoria y conocimiento en este arte, y asà comencé a desarrollarme artÃsticamente, esto fue un gran parte-aguas en mi desenvolvimiento como dibujante, pues me di cuenta que mi sueño de convertirme en un artista de este medio no era cosa sencilla, ya que no sólo era importante demostrarle a mis padres y maestros mis capacidades, sino que tenÃa que demostrármelo a mi mismo.
Este esfuerzo ha rendido frutos y satisfacciones, como el haber trabajado para el cómic de, El Pájaro Loco, o rediseñar los personajes Amy, Tim y Gato para la marca de zapatos infantiles Bubble Gummers, sobre todo porque nunca me perdÃa las caricaturas de Loquillo con la introducción de Walter Lanz dando sus tips de animación; o la gran emoción que siento cada vez que veo mis diseños en cualquier zapaterÃa de Bubble Gummers, mismos zapatitos que siempre utilicé de niño.
Ahora, conforme avanzo en este inmenso mundo del arte me doy cuenta que no tiene lÃmites y que el convertirse en profesional es tan sólo el principio, hay nuevos retos a vencer y proyectos, tanto personales como grupales, que han ido madurado a su debido tiempo y Krónikas Kuadradas, es uno de ellos.







